lunes, 5 de julio de 2010

pulsa y voy (miguel)


Parece que ha tenido una gran aceptación en los negocios que lo están usando. Según ellos optimiza el servicio y agiliza la atención haciéndola "más personalizada". Yo me muestro bastante escéptico y no me veo trabajando con una consola con forma de reloj en la muñeca.
Pienso que un buen profesional sabe, con un margen de error mínimo, con tan solo mirar la mesa y los gestos y expresiones de los comensales cual son las necesidades de esta en cada momento.
También opino que trabajadores con experiencia suficiente proporcional a la motivación en cualquier ramo, no son los que más abundan y más en un sector como la hostelería, etiquetado no sin motivo como uno de los más ingratos.
Y este invento, tenga acogida masiva o no, no dejó de causarme cierto estupor y nostalgia, que digo yo que puede ser rentable en el sentido de economizar movimientos y como nos contará Rafa, optimizar esfuerzo, pero coño, que en uno de los oficios en que el trato personal es una de las insignias diferenciadoras no deja de tocarme los huevos que una maquinita en forma de pulsador para el cliente y otra que consiste en un localizador para el camarero se interponga en esa relación.
Sin embargo he leído que los más entusiasmados con el artilugio son los propios clientes. Confío en que el origen de este entusiasmo radique en lo novedoso del aparato y en ese gusto general por tocar botoncitos y no nos veamos obligados a convivir con esto en el futuro en todos los establecimientos.
Después de esto queda patente, de entrada mi aversión hacia el producto en cuestión. Que igual que digo una cosa te digo la otra, y una vez probado llegada la ocasión mi opinión sea la opuesta.

jueves, 1 de julio de 2010

Buenas Tardes (miguel)


Bonsoir! Good evening! Boas tardes! Guten Abend! Buenas tardes! etc. Al menos los saludos es algo que deberíamos dominar en diferentes idiomas los que trabajamos con turismo extranjero. Tampoco está de más que lleguemos a entender lo que nos pide un cliente siempre que tenga que ver con el servicio. Muy apropiado y algo que nos proporciona puntos ante el comensal y alguna posible propina, es que podamos preguntar como han pasado el día, que podamos comentar algo acerca del, siempre tan socorrido, tiempo atmosférico. Algunos aventajados tienen un dominio bastante amplio de alguna de las lenguas con las que trabajamos, cosa que envidio, que les permite mantener una conversación más extensa.
La importancia de poder intercambiar con clientes procedentes de otros países alguna más de cuatro palabras, es algo que tengo muy presente en todo momento, aunque actualmente no encuentro el momento para seguir ampliando conocimientos relacionados. Bien es cierto que lo que me he cultivado hasta ahora, me permite entender y explicar, defenderme en la mayoría de las situaciones que se me presentan. Inglés aceptable, alemán no tanto pero voy aprobando, francés a duras penas, los italianos me lo ponen fácil, con el gallego y sobretodo el castellano no tengo ninguna duda.
Sin embargo y después de todos los esfuerzos que hacemos por poder comunicarnos, sigue habiendo clientes que te ven como al vecino al que le han pedido alguna vez sal y te hablan como a tal, como si fueras de su pueblo. Sin nombrar al que lleva viniendo al hotel o a la isla o a otros puntos turísticos españoles, que además no tienen ningún pudor en mencionar donde y cuantas veces han estado o te recuerdan en cuantas ocasiones los hemos recibido en este establecimiento en los últimos años y no se han molestado en aprender a decirte "buenos días", así como lo escribo, en mi lengua.
Y que yo me llamo Miguel, NO Migüel. Que la "u" no se pronuncia. Y no tengo nada que ver con la cerveza (San Miguel) ni soy de la familia de Indurain. Ni Michael, ni Michel, ni Miquele ni ostias. Está escrito bien clarito en la placa identificativa que estoy obligado a llevar.
Siempre nos queda como muy buen recurso el lenguaje corporal, que ayuda y mucho.

LOS TOPICOS.(rafa)


Esta maravillosa profesión que es la Hostelería, tiene como casi todas las profesiones, sus tópicos, o más bien, topicazos. Para ponernos en ambiente, primero he de recordar que los hoteles donde trabajamos mi estimado "co-bloger" y yo, están situados en una zona turística. ¿Qué quiere decir esto?, pues que el buen camarero de un hotel vacacional debe haber mantenido relaciones sexuales con el 78% de las clientas del hotel. Cuantas veces no habré oido, entre tantos otros tópicos, "¿eres camarero en el sur?, pues seguro que ligas un montón" Claro, las clientas al ver mi maravillosa camisa estampada en colores selváticos, siente una irrefrenable atracción física hacia mi de la cual, por supuesto, no soy culpable: Soy camarero en el sur, y por lo tanto, un heartbraker.
Que desafortunadamente en mi profesión hay personas con un bajo perfil académico es cierto. Da la sensación de que existe una relación directa entre un baja titulación académica con la profesión de camarero, y aunque tal vez sea cierto, ésta relación parece establecer tambíen la afirmación de que el camarero...es un zoquete, cuando en realidad solemos ser mucho mas espabilados que el resto de la Titulada población española. Recuerdo una anécdota que viene perfecta al caso: En cierta ocasión me encontraba yo chateando con una persona femenina humana tan ricamente. Después de las rigurosas preguntas de "de donde eres" o la terrible "como eres", llegó la pregunta..."a que te dedicas". Bueno, pues la frase que me soltó la chica cuando le dije que yo era camarero, ilustra muy bien todo esto que les cuento; y la frase fue: "!!!pero si no tienes faltas de ortográfía!!!!!
Saltemos ahora a otra etiqueta impresa en la profesión: El camarero debe ser rapido, elegante, gracioso y con una agilidad mental elevada. Debe dominar todo el dificil arte del cafe: cortado, manchado, largo, con condensada, leche y leche, clarito, no muy claro...esto que coño es, con perdón!!
El respeto es muy bonito, o por lo menos eso es lo que dicen tantos y tantos viejitos. Y lo dicen con toda la razón del mundo. Si bien hay excepciones, ¿alguien me podría explicar por qué en el 84% de los casos, los clientes hispanos (españoles y canarios) tratan de TU al camarero sin conocerlo de nada? ¿Somos coleguitas de alguna marcha antaña?
Esta noche estoy de mal humor, y al final lo paga el cliente, cosa que no debería ocurrir.

lunes, 14 de junio de 2010

Clientes (miguel)



Lo deja muy claro mi compi (blogger) Rafa (excompi de lugar de trabajo), las diferencias estéticas entre unos establecimientos y otros, el servicio que en ellos se ofrecen, las variedades y calidades de los productos con los que se trabajan, son elementos, digamos, técnicos que marcan algunas de las pautas en el momento del desempeño de las diversas funciones. Ya solo el hecho de cambiar de departamento, como es el caso de "el otro", hace que tengas que entender y dominar ciertas cuestiones importantes relacionadas con los artículos con los que se trabajan. Obviamos contar que no es lo mismo que te pidan un gin-tonic o una caña, que tengas que servir en una mesa un solomillo con hielo, limón y espuma. Y digo lo de servir recurriendo a la memoria y recordando otra hostelería que cada vez dista más de los autoservicios, self-services, buffetes o como diablos quieran llamarlos y que es lo impuesto actualmente en prácticamente todos los complejos hoteleros, al menos los que tienen que ver con los destinos de sol y playa. Sin mencionar los "todo incluido" o "all inclusive".
Volviendo al tema, al margen de todas estas diferencias y de muchas otras, independientemente del lugar, de la época, de la categoría, y por encima de todo ello está EL CLIENTE.
¡Ooooh el cliente! Esos curiosos personajes. Esos seres de los que tanto aprendemos, a los que proporcionamos momentos de placer, con los que compartimos conversaciones y ratos muy agradables, desagradables, forzadamente amenos, y de los que en ocasiones no nos queda más remedio que reírnos.
¡Oh el cliente! Grandes clientes hemos sido todos y los que nos dedicamos a esto somos los más críticos, positiva y negativamente de los que nos han servido.
¡Oh el cliente! Que concepto más ambigüo y general tiene del camarero. Por una parte nos ha elevado a la altura del terapeuta emocional con su paciencia detrás de la barra y su predisposición a escuchar cualquier cosa y por otra nos ve como una persona dispuesta a engañar no se porque motivo y como alguien poco fiable. Aún recuerdo muy vivamente a aquella mujer que me aseguraba que no le gustaban los camareros, que no se fiaba de ellos. Del mismo modo que si dijera que no le gustaban los pimientos rellenos. O la que le recomendaba a la que ahora es mi esposa, que tener un novio camarero no le iba a proporcionar mucha seguridad por su fama de libertinos.
Y claro que habrá profesionales de los que no recomendaría a nadie su compañía del mismo modo que habrá finlandeses que muestren sus emociones e italianos de comportamiento moderado.
Si por algún motivo que no se me ocurre, tuviera que clasificar a los clientes por categorías no sabría por donde empezar:
-Simpáticos-Antipáticos
-Soberbios-Humildes
-Divertidos-Aburridos
No lo sé como no sé ni quiero saber como clasificaría a los humanos.
Porque hay mucho capullo al que tu rol te obliga a sonreír y mucha gente adorable a la que siempre estaría abrazando pero que ese mismo rol te lo impide.
Y yo soy de los que piensan que el cliente no siempre tiene la razón, pero usemos la diplomacia que nos puede salvar de pasar malos tragos.

Vaya, parece que no ha quedado muy divertido. A ver si con el próximo estoy de mejor humor.

martes, 18 de mayo de 2010

OTRO PUNTO DE VISTA (rafa)



Creo que es el mejor titulo que le puedo poner a este nuevo relato que aquí les ofrezco. Tal vez debería mencionar que yo....soy el otro...Rafa. Otro punto de vista, otro punto de vista...con lo bien que yo estaba!! Me explico: Hasta hace muy bien poco, Miguel el clandestino y un servidor, formábamos una dupla perfecta en el ataque del susodicho hotel donde trabajábamos. Eramos como Zipi y Zape, como Sherlock y Watson, como Rocco y Sifredi...en definitiva, buenos compañeros, pero por desgracia, ya no lo somos...por lo menos en el mismo hotel. Tampoco es que me haya ido tan lejos, para ser sinceros, solo unos cuantos metros mas allá, pero en la práctica, esta teórica corta distancia, es realmente grande.

El otro, o sea yo, trabaja ahora en un hotel de media pensión, y aunque no es un cinco estrellas, todos los compañeros y el ambiente que se respira allí, parece decir lo contrario. Se cuida hasta el mas mínimo detalle en cualquier sentido. Todos los trabajadores de este nuevo hotel tratan con máximo esmero de satisfacer al cliente en el mas mínimo capricho, y con razón, atendiendo a lo que pagan por hospedarse.

Creo que era necesario hacer esta breve introducción para ponerles en situación, de cual es mi nueva....situación, jeje. Para mas inri, ahora trabajo en un departamento del cual desconozco practicamente todo, y ese departamento, es el Bar. Podría parecer ilógico que después de 14 años en la profesión, yo diga que no tengo ningún conocimiento de lo que es el servicio en un Bar, pero es que por una razón u otra, nunca tuve la oportunidad de adquirir dichas habilidades, cosa que lamento ahora muy profundamente, jeje.

Yo soy un tio sencillo, con gustos sencillos, un coche sencillo, etc. En la vida he pedido un cocktail para beber, ya que como he dicho, soy un tipo sencillo, y los tipos sencillos bebemos cerveza y como mucho un cubata, amen de algún vinillo (no muy caro) muy de vez en cuando. ¿Cointreau, Pernod, Grappa, Ramazzotti...?.....pero esto....que coño es????? esa fue mi sensacíón cuando entre en mi nuevo puesto de trabajo. Había bebidas que no había oído ni visto en mi vida. Cocktails y preparados de todo tipo que para mis nuevos compañeros son cosa del día a día, y para mi....un autentico misterio. Por poner un ejemplo; Hoy me pidieron una bebida y creo que tarde como dos minutos en encontrar la botella. Lo jodido del caso es que pasé mi mirada varias veces por delante de ella hasta que me di cuenta que estaba exactamente delante de mis ojos. Que sensación de ridículo me inundó por dios!!!

Otro punto de vista es el que de aquí en adelante tendremos en este blog. El de un hotel de todo incluido, donde el vino viene en bolsas de 20 litros, y otro de media pensión, donde una botella de agua de medio litro cuesta 300 de las antiguas pesetas!! Saludos

jueves, 13 de mayo de 2010

Ambiente cargado (miguel)



¿Quién no se ha tirado o se le ha caído un pedo en algún lugar público atestado de gente? Aunque no parece muy ético, lo encuentro tan natural como rascarse el culo por las mañanas o que al hablar salga proyectada contra tu interlocutor una gotita de saliva. He de reconocer que no son cosas muy agradables y que en la medida de lo posible todos intentamos evitar. O no.
A mi me ha pasado. No en muchas ocasiones, más bien muy pocas, pero las suficientes como para darme cuenta de lo embarazosa que se torna la situación. Por algún motivo inexplicable, o eso quisieras tú, con un movimento desafortunado de tu cuerpo se desprende involuntariamente ese elemento. El rubor se muestra en tus mejillas aunque trates de disimular alejándote lo más posible del punto donde sucedió el accidente. Observas a los posibles afectados tratando de averiguar si te han descubierto como autor de la invisible nube gaseosa y fétida. En fin, un mal trago.
Otra cosa es que te conviertas tu en víctima. Disculpas al anónimo culpable y sigues con lo que estuvieras haciendo huyendo a otro sitio más seguro hasta que se difumine la emanación. Siempre que no tengas más remedio que mantenerte forzosamente en la zona del siniestro como le ocurre generalmente al camarero de un restaurante que tiene que mantener controlado su rango o número de mesas asignadas. En este caso, venga de quien venga, sea quien sea el delincuente que voluntariamente o no se tira el cuesco, quedará impune. ¿Para que está el mencionado camarero sino para ser objetivo de las acusaciones? He podido constatar esto que escribo personalmente. Después de haber detectado el hedor, compruebo como los demás afectados, comensales generalmente, me miran como imputándome el hecho y así alguno quedar libre de culpa. Y como le dices a nadie que tu no has sido el del pedo. - ¡Oiga, que yo no he sido!
/- Ya, ya.
Y se repite la historia. Rubor y huida.

lunes, 3 de mayo de 2010

Cómelo todo (miguel)



Me gustan los niños. Nada antropófago en esta afirmación. Me gustan estos seres humanos de, generalmente, reducido tamaño. Me resultan entrañables hasta que empiezan a perder la candidez, esa inocencia que les fuerza a aparentar que están enfadados, cuando lo único que quieren es seguir jugando a ponerte a prueba. Y es cierto, me divierto muchísimo con ellos. Procuro, siempre que hay alguno de estos personajillos cerca, hacer el payaso, hacer muecas y comprobar que soy correspondido, en muchos casos con una sonrisa o con algún gesto similar al mio. Tengo un hijo en ese rango de edad, y he de reconocer que muchos de los momentos más gratificantes que he disfrutado han sido en su compañía.
Pues parece ser que muchas de las madres-padres que acuden a restaurantes con sus vástagos, nos ven a los camareros como sus aliados para conseguir sus propósitos con ellos. Intentan hacer que sus niños/as se coman lo que ellas les proponen o que se mantengan quietos cuando ya empiezan a aburrirse. Ayudar a alguien en estos asuntos es muy satisfactorio siempre que no nos hagan interpretar el papel de malo, ogro al que hay que temer y evitar. "¡Si no comes el camarero se va a enfadar contigo!". "¡Como no dejes de llorar, el chico (mozo) te va a llamar la atención!"
Que hay camareros a los que este rol le venga como anillo al dedo me consta. Pero para el resto de profesionales que intentamos acercarnos a cualquier crío sin intenciones indecorosas, esta actitud maternal o paternal no deja de causarnos cierta aflicción.
Digo.

viernes, 23 de abril de 2010

CARACTER LATINO (rafa)


Mi mas efusivo saludo para el reducido pero selecto numero de seguidores de este blog. Yo...soy el otro, El Rafa. Mi estimado compañero Miguel, ha tocado sin duda un tema que es una mina: Los caracteres nacionales. Es verdad, las generalizaciones son muy malas, pero por lo menos en lo que yo he podido observar, si suelen tener una base bastante solida, asi que .... para que están los tópicos si no es para usarlos, ehh!!! Ay mis amigos los finlandeses!!! cuan enigmáticos son, jeje. Nunca sabes lo que están pensando o sintiendo. Miguel ya ha dejado un par de muestras de lo que les comento. Pero, ¿ Y si nos vamos al polo opuesto?, no al polo geográfico, si no al carísmatico. Si, exacto, lo han adivinado...hoy toca hablar de nuestros hermanos latinos, los italianos.

He podido observar, sin mucho esfuerzo, el extrovertido comportamiento italico. Por ejemplo, el concepto "distancia" no es ningun problema para la comunicacion entre los habitantes de la bota de Europa. Me explico: Si un comensal esta en el buffet sirviendose comida, su compañero/a de mesa (la cual puede estar ubicada a 25 o 30 metros), no dudará ni un ápice en comunicarle mediante un grito..."PAOLO, TRAEME UN POCO DE PAN DE PASO QUE VIENES" (esto dicho en italiano, claro está), sin importarle en absoluto, las miradas de asombro de Alemanes, Ingleses, etc o las miradas indiferentes de ......si!!! jeje, los finlandeses!! Lo van captando.

El italiano es un tio muy práctico: ¿para que me voy a levantar a por un entrante, luego por la sopa, luego por el primer plato, después por el segundo, y finalmente por el postre.....si puedo traerlo todo al mismo tiempo?? En ese sentido, les tengo cierta envidia, ya que saben dosificar muy bien las fuerzas, jeje. Ya se pueden imaginar la cara que puedo poner yo, cuando llego a la mesa, y a pesar de que esta hecha un absoluto desastre, no puedo hacer nada, ya que de todos los platos antes mencionados, van picando sin ningun orden que creamos lógico. Jesús multiplico los panes y los peces; con los peces no tanto, pero les aseguro que con los panes no podría haber hecho tal milagro ya que cada italiano "come" nueve panes de media. He entrecomillado lo de comer, ya que de cada pan coge un poquito, pero si sumamos todos los trozos ingeridos, no suman una unidad....el famoso derroche latino (españoles y canarios no les vamos a la zaga).

Para terminar con este capitulo si me gustaria comentar, que los compatriotas de Tassoti (el que le partio la nariz a Luis Enrique en el mundial de USA) suele ser gente muy simpatica y sencilla. No son muy exigentes y en el fondo, se parecen mucho a nosotros. Un saludo para todos!!

Fiestón (miguel)


En una ocasión asistí a una boda entre finlandeses. Se trataba de una boda muy íntima y familiar. No más de quince asistentes.
Finlandia, un país del que no se prácticamente nada más que hace frío y hay renos. Nunca he conocido a nadie de esta nacionalidad lo suficiente como para intercambiar más de tres frases. Pero si es cierto que en hotel en el que trabajo, a menudo tenemos clientes que provienen de este país. Y es en este hotel donde pude observar como celebraba esta familia la boda entre dos de sus miembros.
En esta celebración, que más que familiares, parecían un grupo de empresarios pensando mientras comían, como vender su producto al comensal que tenía enfrente, pude observar como no existían gestos y comportamientos propios de un acontecimiento de tal importancia (bueno...importancia, quizás esté siendo muy subjetivo). Vamos que el clásico ¡¡VIVAN LOS NOVIOS!! o ¡¡QUE SE BESEN LOS PADRINOS!! o incluso ¡¡QUE EL CAMARERO SE MORREE CON LA NOVIA!! no tenían razón de ser para estos humanos (en apariencia). Imagino que la latitud en la que por mala suerte se ven obligados a vivir, que el frío propio de esta zona, o yo que coño se, les impide manifestarse más efusivamente. Les impide manifestarse.
Y así fué como transcurrido este tiempo que ocuparon en nutrirse, yo no pude diferenciar que en esa parte del restaurante se estaba celebrando nada si no lo hubiera sabido con anterioridad.
Curiosamente unos días antes, mi compañero Rafa, "el otro", me había definido el carácter de estos nórdicos en concreto, con un ejemplo en el que no dejé de pensar mientras participaba como secundario en el acontecimiento. Él me explicaba que a un finlandés le puedes dar la noticia de que acaban de asesinar a toda su familia o la de que le ha tocado con la lotería un premio de un millón de euros, que su expresión no variaría un ápice.
Oiga, dejémonos de prejuicios y no generalicemos, pero hasta el momento esta es mi experiencia con los habitantes de esta parte del planeta.

jueves, 8 de abril de 2010

YO SOY EL OTRO.(rafa)




Así es, yo soy el otro: El Rafa. ¿Es posible entrelazar conversaciones, como las caracteristicas de los zombies, "Requiem por un campesino español" y el carácter finlandés...? Si, lo es. Por lo menos en el restaurante del hotel donde trabajo...ese mismo hotel con habitaciones y sin casino al que hacia referencia mi buen compañero Miguel. Cierto es que resulta muy complicado plasmar la infinidad de anecdotas que se dan en un restaurante tan grande, por el que pasan tantas personas y de tantas nacionalidades. Y digo dificil, porque no es lo mismo verlas en directo, que luego intentar mostrarselas a ustedes con palabras. Es....como la sensacion de bochorno que se siente al contar un chiste que piensas que es buenisimo .... y que no recauda ni una sola misera sonrisa....¿cual es la salida a este ridiculo? jeje, afirmar que conoces a alguien que lo cuenta muy muy bien. Pues lo mismo pasa con las cosas que queremos contar, y aunque estoy seguro de que la idea primera que tenemos tanto Miguel como yo es de hacerles pasar un buen rato...(o no), hay vivencias que a veces poco tienen de simpaticas, pero que muchas veces tienen una enorme carga didactica y humana (nadie me ha dejado una mesa tan limpia como un invidente), tambien tienen un hueco en este joven e inexperto blog. Vaya...parece que mi verborrea fluye ahora sin problema....lástima que sea la una de la mañana y que dentro de siete horas este sirviendo café.

jueves, 25 de marzo de 2010

Estado Ocioso (miguel)


Con cierto entusiasmo y con dudas de poder darle continuidad a este proyecto, comencé en la entrada anterior a escribir sobre lo que podría ser el tema de este blog. Muy cierto es que la profesión a la que me dedico no está exenta de anécdotas e historias dignas de ser contadas, y porqué no de ser leídas. Lo que pasa es que la ausencia de entusiasmo, la falta de inspiración, las pocas visitas de las musas o la poca práctica en las artes literarias o ausencia de ellas, están dificultando la evolución de la propuesta inicial.
Si bien puede parecer que me estoy excusando, nada más cercano de una afirmación. También he de señalar que la idea surgió de alguna de esas charlas fugaces que en el desempeño de las acciones cotidianas en el trabajo te puedes permitir con alguno de tus compañeros. En este caso el señor Rafa es co-culpable de que me haya aventurado en esta tarea narrativa. Solo estoy deseando dejar de escribir en singular, a partir del momento, deseado, en que el mencionado compi se anime, y me infunda algún tipo de estímulo para continuar rellenando lo que este formato nos permita. Y nuestras mentes alcancen a ofrecer.

lunes, 8 de marzo de 2010

Presentación (miguel)




Me llamo Miguel y trabajo en un hotel. Un hotel no de negocios, no de carretera ni con casino. No tiene playa privada ni auditorio. Podría ser. Tiene cosas básicas que tiene que tener un hotel como habitaciones, recepción e incluso extras como piscina, un salón con escenario y alguna cosa más. También en este hotel hay cocina y restaurante, restaurantes, dos. Sino contamos con el snack al ladito de la pool.
Concretamente en este departamento, restaurante, realizo mis tareas durante ocho horas al día cinco días a la semana. No tiene nada de particular, no deja de ser un trabajo. Pero como en todos los trabajos o como en toda actividad cotidiana lo que hace que dicha actividad no se convierta en algo tan monótono como para convertirte en un autómata, es poder discernir, detectar las pequeñas variantes, los matices que hacen que cada día sea diferente aún realizando las mismas tareas.
De estas cosillas que, normalmente suelen provocar algún cambio de ánimo, de estas anécdotas o historietas o vivencias, me gustaría escribir. Y si me veo obligado, tendré que inventarme algo.